miércoles, 29 de abril de 2009

El Cantinfleo

El Cantinfleo

La verdad es que nunca me agradó mucho Cantinflas. Siempre lo asocié mas como una burla que como un reflejo fiel del latinoamericano comun. La multitud de personajes salidos de su imaginacion delirante seguramente deleitaron durante innumerables tardes a aquellos mayores de 50 que fueron jovenes en epocas mas nobles y amables.

Sin embargo, es indudable que Cantinflas nos heredó algo que, según pienso a menudo, ni siquiera el mismo tenia presente al momento de realizar sus películas. Quizás esperaba que sus retratos de la realidad latinoamericana generaran cierta conciencia de nuestras taras como sociedades aun en formación (casi adolescentes eternos, de esos que viven con sus viejos hasta los 40 y que, de repente, cuando tienen un poco de dinero en sus manos, les da por insolentarse con sus padres, y se van un par de semanas de casa, solo para volver derrotados y sucios, anhelantes de los cuidados maternos), y encontrar modos de superarlos. Pero, lejos de eso, lo más notable que legó a estos olvidados lugares fue su enredada forma de hablar, eso que el diccionario de la RAE define como “hablar mucho y decir poco”.......

Lo increible es que esto se da a todo lugar. Afiebrados expositores que no tienen la mas remota seguridad de lo que dicen son rotundamente aclamados y admirados por las masas, que asi se sienten libradas de averiguar ciertas cosas que tienen alguna complejidad en su compresion, total...si el iluminado lo dice..debe ser cierto...¿ para que averiguar?

Perdonen la brevedad...pero estas lineas son solo como apertura de este espacio...ya vendran textos mas largos y mas pensados

Fin de la Transmision