El Domingo recien pasado, despues de una maratonica sesion de compras de diversos articulos destinados a una improbable PYME de la cual soy una especie de socio honorario, me dirigi a un centro de comidas de reputacion cuestionable con el afan de liquidar un vacio estomacal que a esas alturas lindaba con la nausea. Por tanto, venciendo las objeciones de mi querida compañera en torno a lo saludable de ir a comer aquellos alimentos ofrecidos a modicos precios, nos dirigimos a ese lugar. El local mencionado tiene un aire que escapa a la estetica propia de estos locales, surgidos al parecer de un rompecabezas compuesto de muros y sillas perfectamente iguales y que dan una perpetua sensacion de deja vù. Luces agradables, mesas con formas un tanto vanguardistas, y gente que iba y venia con cantidades de niños berreantes de edades variables. Sin embargo, me llamo la atencion especialmente un padre con su hijo pequeño. Era evidente que era la salida dominical que tiene todo padre separado con su retoño despues de ver la odiada cara durante breves minutos, y que probablemente le amargará el dia, el unico dia que esta con su hijo, seguramente porque teme que este olvide su cara o su voz o que solo acuda a el para pedirle dinero, en cantidades cada vez mas crecientes y alarmantes.
En fin, lo realmente curioso, y terrorifico a la vez, es que al parecer la actividad mas "gratificante" del dia padre-hijo es ir a Mc Donalds a disfrutar la comida de este local. La artificialidad de estos lugares es perfectamente reconocible, y lo peor de todo es que el vinculo se desarrolla en un sitio carente de todo sentido afectivo y que los padres vean estos lugares como la posibilidad de que sus hijitos pasen un momento agradable y edificante. ¿ Que ha pasado? No soy padre, pero ayer me hice solemnemente una promesa. Si por alguna razon me veo en una situacion parecida, jamas haré lo que hacen esos padres, o luchare con todas mis fuerzas contra ello. Los padres de Mc Donalds me provocaron diversos sentimientos, pero ninguno digno de ser mencionado...solo al pasar ver la inmensa desolacion que se siente en estos individuos que no saben como lidiar con esta situacion, buscando soluciones hechas de comida rapida y juguetes desechables.........
MMM, eso pasa por andar trayendo mocosos y estar más vacío que la cabeza de ciertas personas que no quiero mencionar. De todos modos, los mocosos lo disfrutan, pero la vida, un domingo es más que un local de comida rápida, aunque depende del significado que le demos. Nosotros con M teniamos un local de completos favorito, malo, pero ahi nos habiamos conocido, asi que tenia un valor sentimental. Eso si, ser papá es más, sin ninguna duda, que una salida dominical.
ResponderEliminarSaludos. (me gusto el texto)